Marcos Aguirre 3°4° La cometa Hoy no era un día común, era mí cumpleaños, y lo único que quería para ese día era una cometa para salir y hacerla volar por el cielo. Nosotros vivíamos en un barrio muy pobre, salís a la calle de tierra y se ve la ropa tirada en la vereda y las casas con techos de chapa. Mis papás me habían dicho que no iban a poder regalarme nada para mí cumpleaños ya que apenas tenían plata para la comida. Me puse muy triste pero no me rendí, yo quería una cometa para mí cumpleaños, así que con unas hojas amarillas y un hilo que encontré en mí casa hice mí propia cometa. Me sentí muy feliz ya que al final salí a la calle y aunque la cometa no pudo volar era la cometa que yo construí.
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Mostrando las entradas de octubre, 2020
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Diego Rodriguez 3°4° El dolor de un niño Un día estábamos en la clase de ciudadanía (que es una materia que me re encanta), el profe estaba hablando de un tema muy fuerte, que es la pobreza. Explicaba cómo algunas personas discriminaban a otras que tenían bajos recursos. Y dijo que “la discriminación estaba mal, porque hace que la persona que es discriminada sufra”. De golpe Otto (mi compañero), se puso a llorar, todos le preguntamos qué le pasaba, y dijo que él y su familia eran discriminados en el barrio porque eran pobres. Entre todos tratábamos de calmarlo, el profe habló con él y le dijo que “ser pobre no es algo negativo, que lo triste es que haya gente que discrimine hoy en día”. Otto pensó en eso y se sintió bien nuevamente.
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Franco Muscia 3°4° Cuento Realista El Maestro Ahí llegaba Juan, a enseñar a un pueblo donde las cosas no eran fáciles, muchas veces los chicos no podían llegar al lugar porque si llovía se inundaba todo y se embarraba, no tenían manera, en otras ocasiones llegaban con frío o hambre. El lugar donde enseñaba era pequeño, se tenían que sentar de a tres porque sino no entraban. Pero ahí estaba él, llegado de Buenos Aires, una gran ciudad, esperándolos siempre, con ansias de ayudarlos y que puedan cumplir sus sueños. Fue así, que con la ayuda de personas que tenían en la ciudad, empezó una gran batalla para que a esos nenes no les falte ese calzado, ese abrigo, esos útiles, que eran necesarios y que ellos querían y cuidaban tanto porque soñaban con aprender y poder cumplir sus sueños de ser alguien en un futuro, como Rosita que decía: -Maestro, cuando yo sea grande quiero enseñar como usted-, o como Pedro que soñaba con ser periodista. Por supuesto que no fue fácil ...
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Campeones de barrio. Antonio Berni Producción de Vanina Huarcaya 3°4° TM Acá grupito, posando todos juntos para tener un recuerdo.-Alejate- le dice Juan a María. Todos sabían que le gustaba, pero nada, no le decía, se hacia el difícil, lo que él no sabía era que María gustaba de mi “Que como lo sé?” pues somos compañeros nos contamos todo, bueno igual no va a pasar nada entre nosotros. Parados todos lindos, estábamos intentando sacarnos una foto, pero no, siempre alguien se tenía que mover. Yo bien paradito pero mi amigo no, lo único que hacía era molestar a un compañero morenito, solo por tener la piel más oscura que los demás. Que te pasa. ¿Por qué lo moletas? Dejalo en paz- eso le dije, pero acaso me hizo caso, no ni ahí, le valió lo que dije. Mis demás compañeros estaban incomodos, pero yo no; yo...
Las palabras
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Pablo Neruda De Confieso que he vivido …Todo lo que usted quiera, sí señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan… Me prosterno ante ellas… Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito… Amo tanto las palabras… Las inesperadas… Las que glotonamente se esperan, se acechan, hasta que de pronto caen… Vocablos amados… Brillan como perlas de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío… Persigo algunas palabras… Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema… Las agarro al vuelo, cuando van zumbando, y las atrapo, las limpio, las pelo, me preparo frente al plato, las siento cristalinas, vibrantes ebúrneas, vegetales, aceitosas, como frutas, como algas, como ágatas, como aceitunas… Y entonces las revuelvo, las agito, me las bebo, me las zampo, las trituro, las emperejilo, las liberto… Las dejo como estalactitas en mi poema, como pedacitos de madera bruñida, como carbón, como restos de naufragio, regalos de la ola… Todo es...